
Un formador necesita constantemente:
• Reflexionar sobre sus experiencias,
• Recibir información sobre nuevos métodos para
ponerlos en práctica y mejorar sus habilidades.
Por consiguiente, su formación ha de partir de dichas experiencias y ha de contar con la aportación de nuevos contenidos y técnicas.
La metodología de Imantia, aporta, mediante acciones vivenciales, nuevos conocimientos y técnicas que favorecen el desarrollo de las competencias de las personas. |